lunes, 27 de julio de 2015

Capitulo 1. Ojeras de diseño. Página 1.

Miraba por la ventana, viendo el amanecer,cómo si esperase un milagro, llevaba despierta toda la noche pero no era más que una costumbre al fin y al cabo. Podía ver las hojas caerse del árbol que había enfrente de mi ventana, se dejaban caer, y el viento las arrastraba para descubrir nuevo mundo.  
---- Tendré las ojeras más grandes que mis desgracias. ---- Hice una mueca descontrolada.
Dí una calada al cigarro que posaba en mis labios, estaba en mi cuarto, sentada a un lateral de la cama,con un cigarro en la mano, viendo el amanecer y con ojeras, no sé si es deprimente o agradable, pero de lo qué si estaba segura es qué a penas podía dormir, cerraba los ojos, y volvían aquellos recuerdos,aquellos detalles que hicieron una historia que a día de hoy ya no existe.
---- Estúpida, te dejaste llevar y la cagaste. ---- Pensé, jodiéndome yo sola, como siempre.
Dí una calada más, apagué el cigarro y lo tiré por la ventana,me quede mirándolo, como caía desde un quinto piso y terminaba en la acera.Sé que no es el mejor lugar donde tirarlo pero.. si mi madre me pillará, me mataría, literalmente,y rezaría por que fuera al infierno, créanme.
---- Oh mierda, se me acabo el paquete y ni me dí cuenta,tendré que ir a por mas. ---- Susurré.

Sinopsis.

 Había soñado toda mi vida con mi príncipe azul, con alguien que me llevará la vida más allá, quién me hiciese descubrir mundo sin salir de casa y créanme, lo había encontrado o eso creía, hacía semanas, quizás un mes, desde qué mi mundo se destruyo, desde que esa persona a la que solía llamar mi vida entera, se esfumo de ella misma,dejando un vacío que arrastraba cada día, y al qué llenaba a base de caladas, digamos que el mundo se torno gris, las flores de mi camino perdieron el color y el cielo llovía, bueno digamoslo más bonito, lloraba, aún qué realmente a mi me gusta la lluvia, bueno miento, me encanta, cada gota, fría pero acogedora, que te enseña que estas viva, que puedes sentir, me encantaba, era algo que podía conmigo, aún qué la lluvia de mis ojos, era algo que odiaba, me hacía sentir débil, sé que esta bien llorar de vez en cuando, pero.. Desde qué él se fue, es día sí y noche también, es cómo si se hubieran llevado lo poco que quedaba de mi,cómo si ahora no fuera nada más que cenizas de una historia acabada.